lunes 16 de noviembre de 2009

Aclaraciones varias....

Lo hice sin querer, pero era una confusión fácil de todas formas.


De las fotos antiguas que ilustraban mi post anterior sólo una de ellas retrata a mi abuela, la primera... donde posa con 3 de sus hermanas, todas vestidas de luto. Mi abuela es la única que lleva collar. Sin duda yo he salido a ella en eso de acumular complementos.

Las otras fotografías no sé quienes son. Quiero decir que son familia, porque son fotos que han estado siempre en mi casa, pero no tengo ni idea de sus nombres y parentescos.


Confusión número 2. Alegría me dice en su comentario que como he hecho para no engordar al dejar de fumar....


Bueno, pues sí que engordé, la primera semana puse 2,5 kg, lo que disparó todas mis alarmas, así que me fui directa a mi dietista, y en esas estamos, he bajado sólo el 0,5 kg. que gané, pero por lo menos no ha ido a más....



Cuesta como tres meses que tu cuerpo se acostumbre a la nueva situación de no nicotina, y eso tiene sus daños colaterales, que tienes que vigilar.


Besos, y gracias por estar siempre ahí.

viernes 13 de noviembre de 2009

el fuerte

Yo nunca conocí El Fuerte, ni siquiera cuando he ido a la isla me ha dado por visitarlo, y todavía hoy no sé muy bien que demonios es El Fuerte, si comandancia o pedanía.




En El Fuerte sé que creció mi abuela Z, junto con un montón de hermanos y hermanas que hoy, dentro de esa terrible neblina que ahoga el recuerdo de muchos de nuestros ancianos, todavía tiene el tino de decirte todos sus nombres y en que lugar del mundo han muerto, porque sí, porque sólo queda ella.


A mi abuela le tocó una niñez y juventud de paisajes y bancales verdes, de tierra fértil pero retorcida que había que domesticar cada día, porque la naturaleza en ese lugar, y en esa época, era salvaje, y te volvía del revés lo que habías trabajado, en una sola noche de lluvia y lozanía.



Mi abuela, y su familia, vivían en una casa de suelo de barro prensado, cocina de carbón y tejado torcido por el peso de la vegetación. Fuera de la casa, los huertos, alineados por cultivos: patatas, calabazas, bubangos, pantana... y todo ello separado del vecino por lindes infranqueables de higos chumbos y caña de azúcar.


Si tenía que ir al pueblo caminaba descalza y en la última curva, antes de llegar, se ponía los zapatos que traía en la mano por no destrozarlos con las piedras del camino. Esto lo aprendería, imagino, de su amiga Nola, auténtica apasionada del calzado y madre de Manolo Blahnik.

Si hacía bueno iban todos los hermanos y amigos a Los Cancajos, allí nadaban en un mar frío, gris acero y embravecido. Las fotos me enseñan un grupo de jóvenes todos ataviados con gordísimos albornoces y zapatillas de cáñamo atadas hasta bien arriba la pantorrilla para esquivar las piedras cortantes de la playa negra.

Fotografías hay también de antiguos carnavales, simpáticas escenas de chicas y chicos vestidos de cocineros, o de curas y monjas... naturalidad y falta de temor de la República, sin duda.



Mi abuela vive hoy anclada en ese ayer. A veces te pregunta que donde está tal o cual persona, que tu sólo conoces porque le escuchaste alguna vez una historia de su infancia, otras te pregunta si la casa de El Fuerte está arreglada, que no tiene otro sitio donde vivir.


La casa se perdió hace muchos años, a finales de los 60 pero quizás ella, que salió de allí mucho antes pero que no quiso irse de allí nunca, ya no quiera recordar nada de lo que no quiso hacer.


Había días, que junto a ella, sus fotos y sus recuerdos, podía aspirar fuerte y que viniera a mi toda la carga de olor a sal y nublado de su playa, si me esforzaba un poco podía notar el zumo denso e irritantemente empalagoso de la caña de azúcar recién cortada.

Se quedaron con la casa, abuela, se quedaron con ella. Pero sus mejores años, son tuyos. Sólo tu los recuerdas.

miércoles 11 de noviembre de 2009

Divina

... necesito una capa de la marina inglesa, con sus botones dorados y su buen paño azul navy...


¿Sabéis donde encontrarla?
A ver quien te tose con esta maravilla puesta.

lunes 9 de noviembre de 2009

todos los lunes

misterios de un lunes cualquiera

si es lunes, ¿por qué hay gente en las terrazas al sol desde bien temprano?


no me cuesta levantarme temprano los fines de semana, sin necesidad de despertador, humano, gatuno o mecánico, entonces ¿por qué necesito estos tres sistemas los lunes?


si todos los días salgo de casa con todo lo que tengo que llevar, sea lo que sea, ¿por qué olvido la cartera en casa o los apuntes que necesito justo el lunes?


si la cita del viernes con las croquetas pudo esperar hasta el sábado, ¿por qué no puede esperar un cliente a que termine su trabajo?

si me gusta el color ¿por qué me visto los lunes de gris y más gris?

viernes 6 de noviembre de 2009

todos los viernes...


bienvenido al club


jueves 5 de noviembre de 2009

Desde el suelo

El día 3 hizo un mes que dejé de fumar. Va bien, mejor de lo que pensaba.

Como tengo muy presente que hay cosas que merecen su recompensa, tenía ya en mente autoregalarme algo por mi valor y firmeza.... que ni un cigarro, ni uno, ha vuelto a caer desde que dejé.
Hacía ya más de dos meses que había visto algo, casi en primicia que me había gustado, por original y hermoso, como todas las cosas que saca de esa cabecita loca nuestra Marta.


Yo soy muy de camafeos, de los clásicos, pero cuando vi esta interpretación libre de El Jardín de Lulaila, se me subieron los colores.


Es tan chic, que necesitaba una buena ocasión para que se viniera conmigo, quería que representara algo muy bonito, no un simple capricho (que oye, si no hubiera tenido mi momento "me lo merezco", hubiera caído por el lado del capricho, está claro).


Pero, sorpresas te da la vida, la vida te da sorpresas... y otra persona, pensó también que me merecía un premio a mi mes sin humos.


Mi marido en este caso utilizó la psicología regalándome algo cuyo precio era exactamente lo que me gastaba yo en tabaco al mes.

Gracias cariño, son los zapatos más bonitos del mundo, mundial y gracias por hacerme sentir tan... tan alta.


Besos

martes 3 de noviembre de 2009

long weekend

Un poco de todo...


Cena urbana en un lugar que nos recomendó Piluka hace mucho tiempo "al aljibe". Gracias rubia.


Paseos en coche sin rumbo fijo...


... comprobando que todavía el campo no está verde, pero que está preparado para estarlo...


... que los animales también adoran este otoño de calor y prefieren comer al sol...



... que hay todavía cortijos bien cuidados y que no son horribles salones de celebración... y haciendas que conservan su antigua función...


... y que ya es noviembre, pero que todavía puedo robar jazmines de la calle.
Besos de semana corta....
 
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